TERRANEO
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El Agave Tequilana Weber es una planta de pencas largas, angostas, rígidas y de color azul, características que le dotan de una singular belleza.

Asimismo, gracias a dichas particularidades, es la materia prima utilizada para la elaboración del tequila, uno de nuestros símbolos nacionales más representativos de la riqueza cultural de México.

En el campo mexicano es posible encontrar una amplia variedad de agaves, de los cuales el ideal para la producción del tequila es el Tequilana Weber, variedad azul, clasificación formulada en 1902 por el botánico alemán Franz Weber, razón por la cual lleva su nombre.

Si bien es cierto que el paisaje mexicano cuenta con numerosos campos sembrados de agave, también es verdad que los que se ubican en la zona occidental del país, concretamente en Jalisco, destacan por representar un vínculo natural, histórico y cultural con el origen del tequila.

Esto lo confirma la Declaración General de Protección de la Denominación de Origen Tequila, publicada en 1974 en el Diario Oficial de la Federación, que establece que para que un tequila sea reconocido como tal debe elaborarse en México, en la región tequilera, delimitación que cubre en su totalidad a los municipios de Jalisco.

De manera más puntual, los lineamientos establecidos en la Denominación de Origen especifican los 181 municipios en los que está permitido producir tequila, entre los cuales figuran los 125 de Jalisco, así como 30 de Michoacán, 11 de Tamaulipas, 8 de Nayarit y 7 de Guanajuato.

Parte de dicho dominio jalisciense se debe a dos factores: el contexto geográfico y las condiciones climáticas. Con un clima subtropical semiárido –de primaveras e inviernos templados y secos–, un suelo arcilloso rico en minerales y una altitud de mil 200 a 2 mil metros sobre el nivel del mar, Jalisco posee el contexto ideal para el desarrollo óptimo de la planta del agave azul.

 

Patrimonio y regulación

Ubicado entre el pie del Volcán de Tequila, Jalisco, y el cañón del Río Grande de Santiago, el paisaje agavero tiene una extensión de 34 mil 658 hectáreas, zona que fue declarada como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, distinción que incluyó el paisaje de agaves azules, los espacios urbanos y las antiguas instalaciones industriales de Tequila.

Por otro lado, con el objetivo de promover y conservar la cultura y la calidad del tequila, en 1994 se constituyó formalmente el Consejo Regulador del Tequila (CRT), asociación que reúne a los actores y agentes productivos ligados al sector.

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